domingo, 13 de marzo de 2011

Objet trouvé 1





... l'objet y trouve place entre les mots...






.

miércoles, 9 de marzo de 2011





http://www.flickr.com/photos/ignatius76/

martes, 22 de febrero de 2011






Canta, oh Diosa, la cólera de tantos...
Lanza tus hilos de madera
sobre esta humanidad irredimible.
Porque ya no querrás volver
a calzar tus grebas
una vez que se consuma
nuestro penúltimo fracaso.










...y la noche cubrio sus ojos.

martes, 30 de noviembre de 2010



PRELUDIO AJENO A UNA TARDE DE NIEVE:

"Leves toques en el vidrio lo hicieron volverse hacia la ventana. De nuevo nevaba. Soñoliento, vio cómo los copos, de plata y de sombras, caían oblicuos hacia las luces. Había llegado la hora de variar su rumbo al Poniente. Sí, los diarios estaban en lo cierto: nevaba en toda Irlanda. Caía nieve en cada zona de la oscura planicie central y en las colinas calvas, caía suave sobre el mégano de Allen y, más al Oeste, suave caía sobre las sombrías, sediciosas aguas de Shannon. Caía así en todo el desolado cementerio de la loma donde yacía Michael Furey, muerto. Reposaba, espesa, al azar, sobre una cruz corva y sobre una losa, sobre las lanzas de la cancela y sobre las espinas yermas. Su alma caía lenta en la duermevela al oír caer la nieve leve sobre el universo y caer leve la nieve, como el descenso de su último ocaso, sobre todos los vivos y sobre los muertos."

James Joyce, Los muertos (Dublineses)


martes, 23 de marzo de 2010













22 de marzo del 2010: sin recuerdos de lo soñado








.

miércoles, 9 de diciembre de 2009





El armario.

Una puerta.

Dos pomos.

En el interior,

un zapato habla

de otro zapato:

un zapato de bisel,

que suena al caminar

el aire entre sus pies.

Se ríen.

Y descasan,

un poco.

Hasta mañana

por la mañana.






"El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas."
Thomas Mann

martes, 27 de octubre de 2009











-Ni por un ratito de inmortalidad podría concederle mi última exhalación.

-No le pido tanto...

-En realidad, mucho más. Exije usted que un pájaro aterrice. ¡A estas alturas de la película!

-Tan sólo una melodía más suave...

-¿Y después?

-Un silencio breve.

-Tras los silencios breves, vendrán otros más largos...

-Da igual, creo que tenemos tiempo de sobra.

-(Suspiro) La verdad, nunca creí que sería así la eternidad...

-No rechiste tanto y toque como le digo. ¡A estas alturas!













¿A dónde habrán ido? Aquellas hojas de noviembre...



.